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DESDE SUDAMÉRICA A TULLAMORE EN IRLANDA
Extractos de Cartas de Alfonso Lambe a su madre
Recopilado por Anna B. O'Connor
www.legiondemaria.org

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Primera Parte:
Alfonso Lambe, conocido cariñosamente como Alfie, tenía solo 21 años cuando fue designado Enviado de la Legión de María a Sudamérica. Partió de Irlanda con su compañero y guía, Seamos Grace el 16 de julio de 1953 y pasó los siguientes cinco años y medio, estableciendo y promoviendo la Legión de María en distintos países de Sudamérica.
Alfonso Lambe era el menor de la familia Lambe que vivía en Tullamore. Intentó su vocación con los Hermanos Cristianos Irlandeses, pero tuvo que abandonar la congregación pues consideraron que su salud no era suficientemente fuerte para el trabajo que se le exigiría. Al dejar a los Hermanos Cristianos, se unió a la Legión de María en su nativa Tullamore y continuó su participación cuando se mudó a Dublín a buscar empleo. Sus cualidades sobresalientes de suave fervor y su juvenil atractivo, fueron prontamente reconocidos por las autoridades de la Legión de María y se le pidió que visitara ramas existentes de la Legión y que estableciera nuevas, en las provincias de Mayo, Cavan y Kerry.
No está muy claro cuándo comenzó a escribir a su querida madre desde Sudamérica, pero por detalles de correspondencia que envió a Irlanda, se presume que le mandó postales y cartas desde el comienzo de sus viajes al continente sudamericano.
Las cartas a su madre están fechadas el 25 de febrero de 1954 hasta el 11 de diciembre de 1958. Estas cartas fueron luego presentadas por el hermano de Alfonso, Jack, para su inclusión en los documentos para su Causa de Beatificación. La Causa fue introducida por la Conferencia Episcopal en Buenos Aires, Argentina, en 1980.
La primera de sus cartas, que aún existe, da una dirección de Quito, Ecuador y en ella le dice a su madre que preste atención al papel en el que escribe, que está encabezado con una cita en castellano referente a la Promesa Legionaria, al Espíritu Santo. Dijo que él consideraba que esto era “la mejor exposición en el mundo de hoy sobre los oficios de Nuestra Señora” en el rol de la salvación. Está claro que estaba orgulloso, en el mejor sentido de la palabra, de presentar la esencia de la Legión a todos con los que tenía correspondencia en ese tiempo. En la misma carta agradeció a su madre por su carta del 15 de febrero, que dijo, estaba llena de noticias interesantes sobre la familia, incluyendo una referencia al nacimiento de su sobrina Mary Bernardette que nació el día que él llegó a Ecuador. Mandó felicitaciones a su hermano y cuñada por el feliz evento. También se mostró preocupado por un problema familiar y dijo que había hecho celebrar una Misa especial pidiendo por su solución. Continuó diciendo que “Dios era realmente bueno” y que ocurriera lo que ocurriera, era la voluntad de Dios lo que contaba. Los pequeños regalos que mandó a su casa, incluían postales, fotografías, algunas reveladas por él mismo y un paquete sorpresa con unas cuantas papas. Mandó esto último a su hermano con instrucciones de que cortara las papas y las plantara. El dijo que esperaba que crecieran mejor en Irlanda que en el país de su origen.
Meses después preguntó por las papas y señaló que las primeras papas crecieron en Ecuador. Su madre, obviamente, le mandó trébol para el día de san Patricio y al acusar recibo dijo que había llegado en buenas condiciones y a tiempo para la fiesta de san Patricio. Alfonso usó el trébol no solo el día de san Patricio sino también durante la octava. Pasó la fiesta en Azogues donde las monjas le prepararon un festejo especial y colocaron una bandera verde, blanca y anaranjada en el centro de la mesa. Le dijo a su madre que la Misa de ese día había sido ofrecida por sus propias intenciones y que ciertamente fue un día muy feliz para él.
A fines de marzo de 1954 le escribió a su madre que la carta que recibió el día anterior contenía noticias muy interesantes. Continuó diciendo “las cosas ordinarias del hogar resultan grandes noticias aquí. Enterarme que los muchachos fueron a un partido de football o que andan por el camino para enlazar a los caballos, tiene para mi más interés que alguna novedad en el pueblo de Tullamore. En tus cartas cuéntame como están pasando las frías noches, si hay bastante carbón en el patio, si el verde pasto de marzo ya salió y si los vientos de marzo hacen olas en los campos de pasto, como la tormenta en un lago. Para cuando recibas esta carta, las lluvias de Abril estarán allí, dando vida y vigor a las flores de mayo”. En la misma carta dijo que pensaba escuchar por radio la transmisión de la Gran Carrera Nacional en Aintree Inglaterra. El preguntó si ella lo estaría escuchando también y si tenía algún boleto para el Sweep (lotería basada en el resultado de la famosa carrera). También relató como él y un sacerdote de la casa en que se hospedaba habían ido a caminar a lo largo del río, cerca de la casa. Dijo que los ríos en Ecuador fluían con rapidez y por esa razón llamaban la atención cuando uno caminaba cerca de ellos. También habló de los hermosos árboles, que crecían a la vera del río y las exquisitas rosas silvestres más grandes que las rosas cultivadas en los jardines de Irlanda.
Alfonso generalmente informaba a su madre de lo que hacía referente a la extensión de la Legión y por supuesto pedía una “pequeña campaña de oración” para sus mayores empresas. En una carta pidió oraciones especiales durante el mes de mayo para la Legión del Ecuador. Continuó diciendo “espero que todas las familias Lambe de Tullamore sean miembros auxiliares de la Legión. Para los que no lo son, mayo seria un buen momento para enrolarse. Ustedes hagan oraciones y yo haré el trabajo”. En abril de 1954 habló por Radio Católica a todo Ecuador y cuando le contó esto a su madre, dijo que no era la primera vez que hablaba por radio y a que lo había hecho en otras ocasiones cuando estaba en Colombia. Esto muestra con que fluidez hablaba el español después de radicarse en Sudamérica. Hay un interesante relato sobre su estadía en una importante granja en el campo. El miembro más joven de la familia, que era Legionaria, lo había invitado a su casa para comenzar un praesidium entre los indios que vivían en la zona. La familia era muy importante con fuertes conexiones políticas y diplomáticas. Durante la visita de Alfonso, él usaba el auto para llevar a las dos hijas que eran legionarias a la misa matinal y por las tardes hacían largos paseos en auto por el campo. De noche toda la familia rezaba el Rosario junto al fuego. Algunos días, cuando no tenía que hacer trabajo de promoción para la Legión, Alfonso y sus amigas corrían a través de los campos de maíz y praderas en días soleados y se fijaba especialmente en un hombre que araba con dos buyes. No se sabe por qué estaba tan interesado en el ganado, pero pidió que uno de sus hermanos le enviara un catálogo o alguna información sobre ganado en Irlanda. Dijo que unas cuantas fotografías de toros y vacas tomadas después de alguna exposición serian muy apreciadas. También dijo a su madre, que su estadía en la granja había sido un tónico, tanto para su cuerpo como para su alma. Alfonso se interesaba por todos los asuntos familiares. Mandó sus mejores deseos de felicidad a una de sus hermanas que se casaba y pidió detalles sobre la celebración de la boda. No se olvidó del cumpleaños de su madre en la primavera de 1954 y él cuando cumplió 22 años en Junio de 1954 le escribió lo siguiente: “Muchas gracias por los buenos deseos para mi cumpleaños. Recibí un hermoso regalo de los Legionarios aquí en Quito. Me pone muy feliz pensar que pasé mi cumpleaños 21 al servicio de la Legión. Todo tiempo no empleado en el servicio de Dios, es tiempo perdido. Unas semanas después que recibas esta carta, el 16 de Julio, será el aniversario de nuestra partida de Irlanda, con Seamus. Esa fue una ocasión memorable que nunca olvidaré. Fue maravilloso ver nuestros familiares en el aeropuerto. Todos los que estaban allí esa noche eran mis amigos, pero los de casa eran los más cercanos. Estaba muy feliz de dejar Irlanda, aunque yo amo a Irlanda mucho más que algunos de los que allí viven. No era mi partida de Irlanda o el viaje que iba a realizar lo que me hacia feliz, sino el trabajo que iba a hacer. Nunca tuve el mínimo deseo de volver a casa. «El mundo le pertenece a aquel que más lo ama» dijo el Santo de Asís. Yo quiero al mundo entero. Amo cada ciudad y pueblo que transito, me siento en casa bajo todos los cielos”.

Segunda Parte:
En los dos números anteriores de María Legionis (N° 1 y 2 de 1998) se incluyeron extractos de cartas enviadas a su madre desde Ecuador y Perú. Ahora nos mudamos con él a Bolivia. En Julio de 1955 envió la siguiente carta descriptiva a su madre en Irlanda. “Aquí, en la maravillosa capital de la República de Bolivia, me siento a la máquina de escribir para contarte los acontecimientos más extraordinarios de los últimos dos meses, que han sido para mí como un fantástico sueño más que una experiencia real, pleno de trabajo sólido para la iglesia y la Legión. La Paz es un lugar ideal para venir, después de meses de ardiente actividad, viajes en avión, omnibuses, viajes de día y de noche en camiones y a pie en el calor tropical de la costa, en los vientos helados de los Andes, a pocos metros de las nieves eternas; viajes de toda la noche en barco sobre el sagrado lago de los Incas, para terminar en las playas de Bolivia. Si La Paz es la paz. Creo recordar que mi última carta la escribí desde Perú en la Ciudad de Trujillo. Fue allí donde visité las ruinas de la ciudad de los Incas Chan Chan. Después que dejé Trujillo volví a Lima por avión. Ese fue un viaje maravilloso. Desde el momento de partida, el avión voló sobre el Océano Pacifico y con la ayuda del sol tropical, pudimos ver el contorno de toda la costa peruana. Esta costa es un desierto absoluto. La corriente de Humbolt es tan fría que no se produce evaporación, por lo tanto no hay nubes y por supuesto no llueve y por ende es desierto. Cuando llegamos sobre la ciudad de Lima, vimos las primeras nubes, en realidad eran tan densas que era imposible ver la ciudad y mucho menos el aeropuerto. Nuestro avión aterrizó con ayuda del radar. Durante las últimas tres semanas he visitado todas las pequeñas poblaciones en el Sur.
En Cuzco presencié el sacrificio de los indios al sol. Fue un hermoso espectáculo. Saque más de 100 fotos. La fiesta fue filmada por importantes cineastas de los Estados Unidos. Para mí fue doble fiesta, primero porque era la fiesta sagrada de los Incas y después, porque era el 24 de Junio era mi cumpleaños. Cuando salí de Cuzco viajé al sur, a Puno, que es una de las orillas del sagrado lago de los Incas, el lago Titicaca. Por primera vez desde que salí de Irlanda tuve que usar guantes de lana y echarpe. Hacía mucho frío. Cuando veas algunas fotos que tomé, podrás admirar los picos nevados de los Andes. El frío y la altitud lo hacían todo muy difícil. Por momentos uno apenas podía respirar. El lago Titicaca está a 12.500 pies sobre el nivel del mar. Llegamos hasta los 15.000 pies. El único animal que uno encuentra en estas regiones es la maravillosa Llama, mitad camello y mitad cabra. Saqué muchas fotos de las llamas, que te enviaré más adelante. En Puno estuvo solo a una noche de viaje por barco, lugar distante de La Paz y decidí viajar. Cuando fui a comprar mi boleto, me encontré con los dos sacerdotes encargados de la Legión en Lima, que también estaban comprando pasajes en camino a Río de Janeiro para el Congreso Eucarístico. Me convencieron que sería un gasto de dinero regresar a Lima y que debería ir con ellos a Río. Yo estaba vestido con mi ropa de trabajo y todas mis pertenencias estaban en Lima. Sin embargo decidí que iría con ellos a Río aunque fuera con esta ropa. Todas mis cosas están en Lima y aquí estoy yo a punto de partir a un Congreso Internacional con mi ropa vieja. Aquí en La Paz pienso comprarme un equipo completo. No he comprado ropa desde que salí de Irlanda. En La Paz ayer compré dos camisas y me costaron $ 12.000 Bolivianos. Eso parece ser mucha plata, pero como el dinero aquí tiene poco valor, es barato. Doce mil Bolivianos equivalen más o menos a una libra en moneda irlandesa.
Me quedo aquí hasta el próximo lunes, en que espero partir por avión a Río. El domingo establecí una Curia en La Paz. Será la primera Curia en Bolivia. Olvidé decirte que mientras estuve en Perú, establecí tres nuevas Curiae y cuando vuelva a Perú y Ecuador, alrededor de fin de año, podré inaugurar muchas Curiae más.
La Paz es la capital más alta del mundo. Cuando esté en Río para el Congreso Eucarístico te escribiré y te contaré las cosas maravillosas que pasen.
La próxima carta de Alfonso a su madre, fue escrita desde Río de Janeiro, Brasil y en ella acusaba recibo de dos cartas de ella y le agradecía sus deseos de feliz cumpleaños. Continuó así: Esperas que haya disfrutado de Perú. Así fue en cada momento. Puedes imaginarte cómo era la vida allí. Recorrí todo el país en dos meses y como corolario la gran fiesta india cuando ofrecen el corazón de una llama al Sol. Sucedió en mi cumpleaños. Así que recordarás para años futuros: el día de mi cumpleaños los indios sacrifican el corazón de una llama al dios sol. También me haces una pregunta. Si todavía conservo el reloj de papá. Papá nunca pensó que el reloj que él tanto quería, viajaría un día a todos los rincones del continente sudamericano. Me alegro que hayas recibido las estampas de Nuestra Señora de Quito. Me preguntas si debes hacer algo especial con ellas. Regala cuantas quieras agente que la venere en sus hogares y si sobran dáselas a los legionarios para que la puedan entronizar durante sus visitas a los hogares. Todos los que honren esta estampa recibirán gracias especiales durante el próximo año ya que será el Año Mariano en Ecuador y se cumplen 50 años del milagro. En tu carta mencionas a Knock (el Santuario Mariano en Irlanda) te sorprenderá saber que vi las peregrinaciones a Croagh Patrick (Montaña Sagrada) por televisión mientras estaba en la ciudad de Sao Paulo. Me causó mucha emoción. Fue estremecedor ver a la gente subir por las escarpadas laderas con sus pies sangrantes y ver a los sacerdotes confesar en la cima de la montaña y el fervor espiritual de aquellos que asistieron a la santa Misa. El Concilium me autorizó a quedarme en Brasil por el tiempo que quiera, así que pienso estar aquí hasta fin de Octubre. Acabo de regresar a Río desde la Ciudad de Sao Paulo que tiene alrededor de 4 millones de habitantes. Tenemos permiso de establecer la primera Curia allí. En menos de una hora tomaré un avión a Espíritu Santo, un estado al norte de Río. Debo participar de un Congreso allí mañana. Volveré a Río el lunes o martes. Debes rezar mucho y hacer que otros recen para que nuestros planes de extender la Legión a todo el Brasil, que es más extenso que Europa, tengan éxito. Hacia fines de Septiembre, cuatro Legionarios Ecuatorianos vienen a Bolivia para trabajar alrededor de un año aquí, extendiendo la Legión. Otros saldrán de Ecuador para trabajar en Perú. Reza para que toda esa importante tarea para la Iglesia sea un éxito.
En el Otoño de 1955 Alfonso participó del Congreso Eucarístico en Río de Janeiro, con otros dos Enviados de la Legión de María, que fueron también encargados de extender la Legión en Sudamérica. En una carta a su madre le dijo que se habían formado 10 praesidia en Sao Paulo y que esperaba que el número creciera a 25 para fines de ese mes. Mencionó que había establecido un praesidium para inmigrantes Polacos, que había 15 miembros en el grupo y que las reuniones se conducían en polaco. Pidió oraciones por el éxito del trabajo de extensión en Brasil, diciendo “no pueden imaginarse la importancia que tiene la Legión para Brasil”.
Mas tarde dice: “Sao Paulo ha respondido de una forma maravillosa a la Legión. Le habían dicho de antemano que sería casi imposible introducir la Legión allí, pero resultó que Sao Paulo se convirtió en la más importante y fuerte Curiae en Brasil”.
A fines de octubre de 1955 Alfonso tenía que pensar en mudarse a otros países de Sudamérica cuando recibió un telegrama de Dublín con instrucciones de ir a la Argentina. Dijo que el Espíritu Santo parecía estar señalando a la Argentina, pues él había escrito dos semanas antes al Concilium pidiendo su aprobación para visitar ese país. Supo que independientemente, el Hno. Frank Duff recomendaba al Concilium que él (Alfonso) fuera enviado a la Argentina, y al mismo tiempo un legionario en Buenos Aires escribió al Concilium pidiendo un Enviado, pues ese país estaba preparado para una extensión de la Legión. Alfonso pidió a su madre que rezara por el éxito del trabajo que le esperaba en todas partes de la Argentina.
Parece ser que pasó algún tiempo antes que Alfonso enviará una carta en el verano de 1956 desde Salta, en la Argentina. Describió a Salta como una hermosa ciudad en el norte de Argentina. Mencionó que el 24 de Junio, su cumpleaños, fue un día feliz para él. Recibió muchas cartas, telegramas con buenos deseos y algunos preciosos regalos. Siguió diciendo: “Aquí en el Palacio Arzobispal, también lo celebramos en grande. Este año era un evento especial: 24 años de edad el 24 del mes. A los 24 años puedo decir que he vivido una vida plena, aunque pueda parecer una afirmación extraña. En 24 años he tenido las experiencias que la mayoría de las personas tienen durante 50 años. Viajé. No como turista, sino como quien tiene íntima amistad con todos, ricos y pobres, santos y pecadores”.
Terminó la carta con el siguiente párrafo: Dentro de pocos días serán exactamente tres años que salí de Irlanda para viajar a Nueva York. Los días de preparación, la partida y todos los detalles de la misma, están tan frescos en mi mente que podrían haber pasado hace una semana. Y ahora ¡han pasado tres años! tres años de bendiciones. Es maravilloso recordar que pasaron, cuando éstos se han dedicado al servicio de Dios. Nada se ha perdido, más bien todo ha sido ganancia. En Octubre de 1956 Alfonso agradeció a su madre por una de sus cartas y dijo que desearía que las cartas de él pudieran ayudar a otros como las suyas lo habían ayudado. Mandó felicitaciones a sus cuñadas por el nacimiento de “otros dos Lambe” y continuó diciendo: “Espero que estés bien de salud. Sin embargo debemos estar satisfechos y hasta encantados con lo que el buen Dios nos mande. El no se equivoca y si tenemos dificultades de salud, es porque El sabe que es mejor para nosotros. La vida ciertamente merece ser vivida, pero solo cuando es vivida por Dios” .Cuando uno entiende el supremo propósito de la vida, entonces ni las desgracias, enfermedades, separaciones o la misma muerte son cosas malas o perversas. Cuando uno está en estado de gracia, entonces está libre y cuando uno es libre, no importa otra cosa en el mundo. Uno puede gozar plenamente de su libertad en la enfermedad, la desgracia, la persecución, la prisión, en el convento, en cualquier lugar y en todos. El próximo destino de Alfonso era Asunción, Paraguay, donde fue enviado a visitar un praesidium allí. Escribiendo desde Paraguay dice: Asunción tiene tal vez el clima más caliente que he experimentado en Sudamérica. Hoy notaba, que mi imagen en el suelo medía alrededor de cinco pulgadas. Así podrás imaginarte la posición del sol y su terrible fuerza. Esta ciudad tiene una población de alrededor de 300.000 almas. La gente habla dos idiomas: hablan castellano y guaraní. Todos saben hablar guaraní, pero no todos pueden hablar castellano. Ya empecé a estudiar guaraní.
Foto: Alfonso Lambe con Bertha Neyra (al centro), Oficial de la Curia Annunciata de Trujillo, Perú.