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BUSCANDO SANTOS MODERNOS
Por el R.P. Peter T. McCarthy

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Todos deberíamos saber que Dios responde a las plegarias de los hombres. El prometió que lo haría cuando dijo: «Pidan y recibirán*. Una de las sorpresas Que recibimos es que El no las responde de la misma forma que lo esperamos. Posiblemente olvidamos incluir en ellas todas las condiciones. En ese caso tendremos que esperar hasta que todas las condiciones sean las correctas.

Con frecuencia El da Su propia interpretación a nuestros pedidos. El "ve" muchas otras facetas que nosotros nunca imaginamos y se adelanta respondiendo a nuestras súplicas prontamente para sorpresa nuestra. Nosotros pedimos por la Iglesia, por los nuestros, por nuestra juventud y esperamos los resultados, pero tal vez observamos en la dirección incorrecta.

Vemos como en la historia, Dios se anticipó al futuro y continúa haciéndolo así. No obstante que el Papa San Pío X llamó a la Acción Católica y la participación del laico en el Apostolado de la Iglesia, no llegó a ser "la era del laicado" hasta después del Concilio Vaticano II. Antes del Concilio, la participación del laico era parte del trabajo de la Iglesia. Cuando el laicado fue llamado a unirse al apostolado general de la Iglesia, el laico se unió con entusiasmo y dedicación. Uno de los ejemplos más notables de esto es la Legión de María, una organización de laicos fundada por el laicado para hacer su parte en la propagación del Reino de la única forma que ellos podrían hacerlo.

Mientras más de un millón de personas se unen al trabajo activo de la Iglesia hoy en día en la Legión de María, dos seglares se han destacado como sobresalientes y modelos ejemplares de participación laical en el ministerio de la Iglesia hacia el mundo. La primera es mujer; el otro es hombre. Juntos ellos retratan la extraña forma de Dios de usar su debilidad para confundir el intelecto.

Ambos, Edel Quinn y Alfonso Lambe fueron laicos. Legionarios de María, Ellos vinieron de una cuna de Fe -Irlanda- que envió misioneros por toda Europa en los malos tiempos entre los siglos sexto y noveno. Como en ese entonces, así también ahora: mientras una parte estaba en tumulto Dios estaba anticipando el remedio.

Los dos dejaron atrás la vocación a la vida religiosa frustrada solamente a causa de obstáculos de salud. Ambos conocieron la frustración de un deseo no completado versus la voluntad de Dios. Edel había esperado ser una religiosa a través de las Clarisas Pobres; Alfie había tratado de ser miembro de los Hermanos Cristianos. La falla los condujo a trabajar como "laicos ordinarios". El sentido de misión en respuesta a Cristo los llevó al servicio activo en la Legión de María. El llamado a las Misiones y las multitudes que necesitan a Cristo los cautivó tanto, que Edel dio su vida a la gente de África (desde 1936 a 1944) y Alfie la dio toda a Sud América (desde 1953 a 1959). Ella tenía 37 años cuando murió de tuberculosis en Nairobi, África; él 27 años cuando sucumbió de cáncer en Buenos Aires en 1959.

Dos jóvenes católicos en menos que perfecta salud, se dieron a sí mismos y sus vidas por Cristo y la Iglesia en la total dedicación en reminiscencia de los santos de años pasados (o primeros). Lo que viene a ser evidente es la forma que ellos vivieron los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia, como laicos en el lugar señalado. Sin ningún ingreso personal, viviendo siempre con la maleta en la mano y dependiendo de la hospitalidad, ellos mostraron una vida de austeridad. Solteros, eran libres de estar al servicio de la Iglesia donde se necesitara. Su obediencia a las Autoridades de la Iglesia y de la Legión es proverbial. Lo que ellos vieron en el claustro, lo encontraron en el mundo, un rasgo característico del genio de los santos. Como así frecuentemente en el pasado, grandes cosas fueron hechas por los laicos, por el amor y gloria de Dios, así también en nuestros días de una forma insospechada. Sólo más adelante llegaremos a descubrir qué estaba pasando entonces. La causa para la beatificación de ambos ya ha sido iniciada.

En este tiempo cuando se pregunta ¿qué es lo que el laico puede hacer? ¿cómo pueden ellos ayudar?, las vidas de Edel Quinn y Alfonso Lambe lo dicen todo. La dedicación y devoción hablan volúmenes si ellos son ejemplificados por laicos, clérigos o religiosos. La opinión de Chaucer en el siglo catorce, «El amor lo conquista todo» puede ser vista verdaderamente hoy en día. Es coincidencial para el no creyente; providencial para el que cree.